El auge del streaming: por primera vez, la transmisión online supera al cable y a la señal abierta
El segmento de personas mayores de 65 años en Estados Unidos ha comenzado a adoptar el consumo de contenido digital de una forma muy similar a la de las generaciones más jóvenes, un cambio que está redefiniendo el panorama audiovisual. De acuerdo con datos de Nielsen, durante mayo de 2025 el streaming logró superar por primera vez a la televisión por cable y a la señal abierta en Estados Unidos, consolidándose como la principal vía de consumo de contenido. Este hito, impulsado en parte por los hábitos adquiridos durante la pandemia, refleja una transformación clara en las preferencias del público, que cada vez se inclina más por los formatos bajo demanda.

El streaming supera por primera vez a la televisión tradicional en Estados Unidos
El crecimiento del consumo digital entre los adultos mayores en Estados Unidos ha sido uno de los factores que más ha impulsado el avance del streaming frente a la televisión tradicional. Según Nielsen, en mayo de 2025 las plataformas de streaming —como YouTube y Netflix— concentraron el 44.8% del uso total de televisión, superando por primera vez la suma de la televisión abierta (20.1%) y el cable (24.1%), que en conjunto alcanzaron el 44.2%. Este hecho marca un punto de inflexión en la historia reciente del entretenimiento doméstico y confirma el cambio estructural en la forma en que los estadounidenses consumen contenido audiovisual.
De acuerdo con Nielsen, empresa especializada en medición de audiencias y análisis de consumo, este resultado representa un momento histórico, ya que nunca antes el streaming había logrado superar a la televisión tradicional en la preferencia de los espectadores en Estados Unidos. Aunque la diferencia entre ambos modelos fue mínima, de apenas 0.6 puntos porcentuales, la tendencia muestra una evolución consistente: el streaming continúa creciendo, mientras que la televisión abierta y el cable mantienen una trayectoria descendente. Desde mayo de 2021, cuando Nielsen comenzó a medir este comportamiento con The Gauge, el uso del streaming aumentó 71%, mientras que el cable cayó 39% y la televisión abierta retrocedió 21%.
Nielsen también destacó que este cambio ha sido acelerado por la incorporación masiva de los baby boomers al ecosistema digital. Históricamente, este grupo ha sido el que más tiempo pasa frente al televisor, generando cerca de un tercio del tiempo total de visualización. Sin embargo, en los últimos años ha migrado progresivamente hacia el streaming, con una marcada preferencia por plataformas gratuitas o con modelos sin suscripción. Entre las opciones que han ganado mayor popularidad dentro de este segmento se encuentran YouTube, Tubi, Roku Channel y Pluto TV, lo que evidencia que el auge del streaming no depende únicamente de las plataformas premium, sino también del crecimiento de los servicios FAST (Free Ad-Supported Streaming TV).
Uno de los casos más representativos es el de YouTube, cuyo crecimiento entre los mayores de 65 años ha sido especialmente significativo. Nielsen reportó que el tiempo de visualización de esta plataforma dentro de este grupo aumentó 106% en comparación con mayo de 2023. Este nivel de consumo es comparable al de los niños menores de 11 años, otro segmento que también dedica una parte importante de su tiempo frente al televisor, particularmente dentro de YouTube. Además, en mayo de 2025, YouTube alcanzó el 12.5% del uso total de TV, convirtiéndose en la plataforma individual con mayor participación dentro del ecosistema de streaming.
En contraste, la televisión por cable ha registrado una caída considerable en los últimos años. De acuerdo con los datos de Nielsen, este formato ha perdido 39% de su audiencia desde 2021. Parte de este descenso se atribuye a la estrategia de varias cadenas, como USA Network, TBS y MTV, que han reducido la producción de contenido original y han apostado por la retransmisión de maratones de series clásicas y películas reconocidas. Este cambio en la oferta ha dificultado que el cable compita con la flexibilidad, variedad y personalización que ofrecen las plataformas digitales.
En el caso de la televisión abierta, la disminución ha sido menos drástica, pero igualmente sostenida. Nielsen indica que la audiencia de los canales generalistas ha caído 21% desde 2021. Aun así, la televisión abierta conserva cierta relevancia gracias a los grandes eventos en vivo, aunque incluso estos comienzan a perder exclusividad. Cada vez es más frecuente que acontecimientos de gran audiencia se transmitan simultáneamente en televisión tradicional y plataformas de streaming. Este modelo multiplataforma demuestra que el streaming no solo compite con la TV lineal, sino que también se integra como parte central de la estrategia de distribución de los grandes contenidos.
La transformación en los hábitos de consumo audiovisual responde no solo al avance tecnológico, sino también a los cambios en la demanda de distintos grupos de edad. El hecho de que los baby boomers estén adoptando servicios gratuitos y digitales ha fortalecido a plataformas como Tubi, Roku Channel y Pluto TV, que han sabido captar a una audiencia que durante décadas fue leal a la televisión abierta y al cable. Este fenómeno demuestra que la evolución del mercado ya no está impulsada únicamente por los usuarios jóvenes, sino por una adopción transversal que abarca prácticamente todos los segmentos demográficos.
El impacto de esta transición también se refleja en la programación de las cadenas tradicionales, que han tenido que ajustar sus estrategias frente a la pérdida de audiencia. La priorización de contenidos ya emitidos y la reducción de producciones originales parecen responder a la dificultad de competir con un entorno digital que ofrece acceso inmediato, catálogos más amplios y una experiencia de consumo más flexible. En este contexto, el streaming no solo está ganando terreno: está redefiniendo por completo la lógica de la industria televisiva.

El hecho de que el streaming haya superado por primera vez a la televisión por cable y a la señal abierta en Estados Unidos marca un antes y un después en la historia del entretenimiento audiovisual. Más allá de la diferencia porcentual, este cambio confirma una tendencia de largo plazo: los usuarios prefieren cada vez más modelos de consumo flexibles, personalizados y bajo demanda.
Además, el crecimiento del streaming entre audiencias tradicionalmente ligadas a la televisión lineal, como los mayores de 65 años, demuestra que esta transformación ya no es generacional, sino estructural. Para la industria, esto implica repensar estrategias de contenido, monetización y distribución en un entorno donde la digitalización ya no es una opción complementaria, sino el eje central del consumo mediático.